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    Cómo prevenir caídas en casa en personas mayores

    3 de septiembre de 2026 5 min de lecturaPor Alejandro Romero, enfermero colegiado nº 12386

    El hogar debería ser el lugar donde las personas mayores se sienten más seguras y cómodas. Sin embargo, pequeños detalles cotidianos pueden convertirse en riesgos que aumentan la probabilidad de sufrir un tropiezo o resbalón.

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    Adaptar los espacios de paso y eliminar obstáculos

    El primer paso para mejorar la seguridad en la vivienda es revisar las zonas por las que se transita a diario. A veces, la acumulación de muebles o pequeños objetos decorativos reduce el espacio y dificulta el paso.

    Es muy recomendable despejar los pasillos y las habitaciones principales para permitir el uso cómodo de bastones, andadores o simplemente garantizar una marcha estable.

    • Retirar alfombras pequeñas o fijarlas firmemente al suelo con adhesivos antideslizantes.
    • Evitar dejar cables sueltos de lámparas, cargadores o electrodomésticos en medio de las zonas de paso.
    • Asegurar que los muebles estén bien distribuidos y no obstaculicen las rutas habituales.
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    Mejorar la iluminación en todas las estancias

    Una visión adecuada es fundamental para detectar desniveles, alfombras o cualquier objeto inesperado en el suelo. Con el paso de los años, la capacidad visual disminuye, por lo que la luz ambiental cobra especial relevancia.

    Conviene revisar que todas las bombillas funcionen correctamente y aportar puntos de luz extra en aquellas zonas más oscuras o de tránsito nocturno.

    • Instalar luces piloto o nocturnas en el pasillo y en el trayecto entre el dormitorio y el baño.
    • Colocar interruptores accesibles desde la cama o la entrada de las habitaciones.
    • Evitar zonas de penumbra en escaleras y rellanos.
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    Acondicionar el baño para evitar resbalones

    El baño es una de las estancias de la casa donde existe mayor riesgo de caída debido a la presencia de superficies mojadas, suelos resbaladizos y espacios reducidos.

    Pequeñas modificaciones en esta zona pueden marcar una gran diferencia en la seguridad diaria de la persona mayor sin perder su privacidad.

    • Colocar alfombrillas antideslizantes tanto dentro de la ducha o bañera como a la salida de las mismas.
    • Instalar barras de sujeción firmes en la pared junto al inodoro y en la zona de la ducha.
    • Valorar el uso de un asiento adaptado para la ducha si resulta necesario para mayor comodidad.
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    Elegir el calzado y la ropa adecuados

    La prevención de caídas también depende de los hábitos personales y de la indumentaria que se utiliza dentro de casa. Muchas veces se comete el error de caminar descalzo o con zapatillas demasiado usadas y sin suela firme.

    Un buen calzado aporta estabilidad, sujeción y previene resbalones imprevistos sobre suelos lisos como baldosas o parqué.

    • Utilizar zapatos cerrados, con suela antideslizante y que recojan bien el pie.
    • Evitar caminar en calcetines o medias por suelos resbaladizos.
    • Revisar que la ropa no sea excesivamente larga o arrastre por el suelo, evitando posibles tropiezos.

    Este contenido tiene carácter meramente informativo y general, y no sustituye en ningún caso la valoración, el diagnóstico o las recomendaciones de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier duda sobre la movilidad o la salud de una persona mayor, consulte con su especialista.

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